years-experience access-alumni-network airfare airport-pick-up assistance-with-application-process community-service-placement continuous-support cultural-trips domestic-transport emergency-support field-trips global-competence-certificate grade-transcripts host-family-placement housing individual-contact-person internship-placement language-instruction meals medical-insurance orientations-during-your-time-abroad other pre-departure-orientation product-materials re-entry-orientation school-dipolma school-materials school-placement school-transport school-uniform stipend teaching-materials vaccinations visa-and-passport-fees visa-application-assistance world-wide-presence

Te hospedarás con una familia anfitriona mientras asistes a clases como estudiante regular.

Déjate sorprender por la cultura milenaria de Japón que se mezcla con su presente moderno. Vive una gran aventura en la tierra del sol naciente mientras aprendes de su imponente pasado y sus costumbres artísticas, que se encuentran con paisajes urbanos llenos de rascacielos y trenes de gran velocidad.

Este viaje a Japón te brindará la oportunidad de vivir en uno de los países más organizados y seguros del mundo. Deberás tener presente que los japoneses son personas muy responsables y dedicadas al estudio. Harás parte de una familia que te permitirá conocer de cerca sus tradiciones e intereses.

Gracias a su posición geográfica y a que está constituido por más de 6000 islas, podrás apreciar una gran variedad de paisajes y disfrutar de su naturaleza. Igualmente, podrás conocer megaciudades, como Tokio que actualmente tiene una población de más de 40 millones de habitantes.

La cocina nipona es mucho más que el sushi, el tempura y el sukiyaki, platos que han permitido el conocimiento de esta gastronomía en el resto del mundo. La dieta japonesa consta principalmente de arroz, verduras, pescado, fruta y pequeñas porciones de carne. El té forma parte de casi todas sus comidas.

¡Lee el siguiente testimonio de un exparticipante!

El mejor año de mi vida hasta ahora

Por Benjamín Vélez

Viví en Japón como estudiante de intercambio desde marzo de 2017 hasta febrero de 2018. Japón ha sido uno de los retos más difíciles y a la vez, una de las mejores experiencias de mi vida, pues al ser un país tan competitivo es muy exigente en todo sentido, en especial con los estudiantes de bachillerato. El pasar un año lejos de mi familia me hizo madurar drásticamente, encontrar nuevos gustos y ampliar mi visión del mundo, hasta volverme alguien cosmopolita.

El inicio

Luego de pasar tres días en Tokio en inicial taller de orientación de AFS, viajé hasta Obihiro (帯広市), en Hokkaido (北海道), una ciudad relativamente pequeña al compararla con Medellín (lugar de donde vengo), en uno de los lugares más apartados y rurales del Japón. Esto resultó un choque cultural grande para mi, porque no estaba acostumbrado a la vida rural y aún menos, a las temperaturas extremas del lugar en época de invierno (llegaban hasta -20 centígrados).
A pesar de lo difícil que fue al principio, me adapte muy fácil con mi familia anfitriona, quienes habían vivido en Venezuela por tres años y tenían un mínimo entendimiento de la sociedad latina (además hablaban un poco de español). Siempre le he dicho a todo aquel que me pregunta por mi experiencia que yo tuve la mejor familia de mi Comité Local AFS porque realmente desarrollé una conexión con ellos. Por su parte, el colegio fue de los momentos mas difíciles de todos, y me hizo entender por qué mis padres me decían que los intercambios eran para los valientes y los aventureros.
Aunque al principio me fue muy bien, poco a poco empezaron a aparecer momentos y situaciones difíciles que me fueron bajando la autoestima y la confianza. Mi relación con mi colegio fue muy extraña hasta los últimos tres meses en los que la pude mejorar. Ellos tienden a ser penosos y menos amigables que los latinos, por lo que al principio me dio dificultad hacer amigos. Digo que era una relación rara, porque a pesar de que al aproximadamente 90% de mi colegio yo le agradaba o no me conocía, yo pensaba que todo el mundo me detestaba, pues yo no podía hablar de forma normal. Esto último creo que es lo más difícil para cualquier estudiante de intercambio. El hecho de ir a un país sin conocer el idioma, tiene muchas dificultades, pero si se logra llegar hasta el final, será un logro invaluable para toda la vida.

Cuando salí del aeropuerto de Medellín, era todavía un niño con mucho por conocer y sin más logros que un buen desempeño académico, pero a pesar de que hubo cosas que el Japón cambio de mí y no me gustaron, me dejó más logros que perdidas. Pienso que lo más importante de este año y que más me va a servir para mi vida profesional fue el hecho de viajar a Hiroshima, para volverme Embajador por la Paz, el hecho de haberme vuelto trilingüe con títulos de Japonés N4 y N3 y el hecho de ahora ser un AFSer. Salí siendo un niño y volví siendo un hombre. Palabras más, palabras menos, el más difícil y el mejor año de mi vida hasta ahora.

AFS Japón: www.afs.or.jp

Requisitos

Ser estudiante activo y no haberse graduado del colegio.

Preferiblemente no tener restricciones alimentarias.

No aceptan fumadores.

Necesario tener un nivel básico de inglés si no tiene basicos de japonés.

Contar con todas las vacunas al momento de viajar.

Lo que está incluido en la cuota de participación

  • Transporte internacional ida y vuelta
  • Hospedaje en Familia Anfitriona
  • Ubicación en un colegio en el país de destino
  • Seguro médico internacional
  • Servicio de Atención de Emergencias 24/7
  • Asistencia en el proceso de solicitud
  • Asistencia en la solicitud de visas
  • Orientaciones previas al intercambio
  • Orientaciones durante el intercambio
  • Re-Orientación
  • 70 Años de experiencia

Costos NO incluidos en la cuota de participación

  • Examen médico que debe realizarse antes de viajar
  • Costos de Visa y Pasaporte
  • Gastos personales